Esta crema facial combina una tecnología cosmética de última generación y el poder natural del té blanco orgánico,para una experiencia antiedad avanzada diseñada para hidratar, reafirmar y suavizar arrugas. Un auténtico ritual diario para mantener la piel joven, fresca y radiante.
Su fórmula Vegana con un 98% de ingredientes de origen natural, está inspirada en el poder antioxidante del té blanco, un ingrediente conocido por su capacidad para proteger la piel frente al estrés ambiental y los signos visibles del paso del tiempo. Día tras día, la piel se siente más firme, elástica y visiblemente revitalizada.
Su textura sedosa envuelve el rostro con una hidratación profunda sin resultar pesada, revitalizándola y mejorando la apariencia de la piel apagada o fatigada. El resultado es un cutis más luminoso, con aspecto descansado y una sensación de confort duradera.
Ideal para quienes desean prevenir y corregir los signos de la edad de forma eficaz, pieles que comienzan a notar pérdida de firmeza, rostros apagados o con signos de cansancio, rutinas antiedad que buscan hidratación y protección antioxidante.
Ingredientes principales:
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Té Blanco: Potente antioxidante que ayuda a proteger la piel del envejecimiento prematuro y la pérdida de luminosidad.
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Ácido Hialurónico: Aporta hidratación profunda y efecto relleno, ayudando a suavizar líneas finas.
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Péptidos: Favorecen la firmeza y elasticidad, mejorando visiblemente la apariencia de las arrugas.
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Manteca de Karité: Nutre intensamente y refuerza la barrera cutánea, aportando confort.
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Aceite de Jojoba: Equilibra y suaviza la piel sin aportar sensación grasa.
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Gluconolactona y Ácido Láctico: Exfoliación suave que mejora la textura y luminosidad del rostro.




